¿CPAP o Cirugía para las apneas?

El CPAP es un dispositivo que emite aire comprimido, y que colocado mediante una mascarilla sobre las fosas nasales y la boca durante el sueño, trata de provocar una dilatación de la faringe en la zona donde se produce la obstrucción o colapso de la vía aérea superior.

El CPAP es muy efectivo sobre la apnea (SAOS), haciendo desaparecer desde los primeros días toda la sintomatología provocada por la  falta de oxigenación( hipoxia) consecuente con la apnea.

El único problema del CPAP es que se trata de un dispositivo que hay que utilizar de por vida, y algunos pacientes presentan intolerancia al mismo, sobre todo los que tienen obstrucción nasal debida a desviación del tabique nasal, pólipos nasales, Hipertrofia de Cornetes etc. Estos casos deben ser corregidos quirúrgicamente para que el paciente con apnea pueda tolerar el CPAP durante el sueño a presiones convencionales.

Una apnea del sueño pura, constatada mediante poligrafía nocturna no suele ceder solamente con una cirugía del ronquido. Por otro lado una apnea en un paciente con obstrucción nasal no vá a tolerar el CPAP si no se opera previamente la obstrucción nasal.

La conclusión final es que en muchos casos de apnea nocturna procede tratamiento combinado: Cirugía y  CPAP.